Tómatelo con calma, rompe "a la rutina", no a tu cabeza. Pincha sobre cada parte, arrastra y suelta donde corresponde. Aún siendo lógico, puedes comprobar que la imaginación vuela y hay formas (no disruptivas, pero muy eficientes) para insentivar un momento de reparador relax.
Un debate abierto en el Grupo en LinkedIN BONIFICATE, de José Carlos Amo Pérez, sobre el “ocaso de la formación tradicional” me reaviva una...
A todos nos gusta reír. Por esta simple razón solemos tentarnos de utilizar el humor en nuestras presentaciones comerciales, ponencias o conferencias y en las comunicaciones escritas (tradicionales o digitales) (empresariales, profesionales o personales).









